Las bombas FL–CH tienen un diseño de rodete helicoidal que ofrece una gran capacidad de bombeo y cuidado en el trasiego fluidos que incorporan partículas sólidas.
Estas bombas se utilizan principalmente en el proceso del remontado en el sector enológico. Aunque, también se utilizan en la industria alimentaria para el transporte de sólidos en suspensión.
Además, su gran capacidad y cuidado en el trasiego de productos lácteos les permite ser utilizados para el bombeo de cuajada, yogures, leche, quesos, etc.